Artroplastia de rodilla: mejora la movilidad

By 27 julio 2022Artículos

La artroplastia de rodilla es una alternativa terapéutica efectiva para el control del dolor y reactivación de movimiento.

La rodilla surge desde el extremo inferior del hueso del muslo (fémur) hasta el superior de la espinilla (tibia) y es una de las articulaciones más importantes al momento de mantenerse en movimiento, pues se utiliza al caminar, sentarse y pararse; cuando muestra problemas, puede afectar negativamente la calidad de vida.

Por el desgaste, actividades deportivas, caídas y accidentes viales, las lesiones en esta articulación son frecuentes en todos los rangos de edad. Cuando los tratamientos no quirúrgicos dejan de ser útiles, la cirugía de reemplazo de rodilla o artroplastia puede ser la opción más adecuada para aliviar el dolor y restaurar su función.

Este procedimiento consiste en cortar el hueso y cartílago dañados y reemplazarlos con una prótesis hecha de aleaciones de metal, plásticos de primera calidad y polímeros.

Durante el 2020, el número de artroplastias en México ascendió a unas 3,6 por cada 100 mil habitantes (Statista, 2022).

Artroplastia de rodilla

¿Cuándo se recomienda?

La artroplastia de rodilla es una alternativa segura y eficaz para enfermedades o lesiones que causan aflicción, deformidad o inmovilidad. La mayoría de los pacientes que se someten a este procedimiento tienen entre 50 y 80 años (OrthoInfo, 2021) , pero se ha realizado con éxito en personas de diferentes edades.

Comúnmente, los candidatos a esta cirugía reportan dolor al caminar, sentarse, pararse, subir escalones o incluso mientras están en reposo. La razón más habitual de este malestar es la artritis, que en su mayoría corresponde a uno de los siguientes tres tipos:

  • Ocurre cuando el cartílago se ablanda y se desgasta, por lo que los huesos pueden chocar entre ellos y provocar dolor y rigidez. Predomina en mayores de 60 años y afecta alrededor del 60% de esa población en México (IMSS, 2018).
  • Artritis reumatoide. Aparece cuando la membrana sinovial que rodea la articulación se inflama y se agranda; con el tiempo puede producir pérdida del cartílago, malestar e inmovilidad.
  • Artritis postraumática. Comúnmente se produce por una lesión, ya sea fractura o desgarro, gradualmente puede dañar el cartílago articular y limitar su función.

Cuando el paciente refiere alguna de estas condiciones u otras que implican peligro para la articulación, el cirujano ortopédico realizará una evaluación que tome en cuenta los antecedentes médicos, un examen físico, radiografías y en ocasiones otros estudios por imágenes para conocer el estado del hueso y de los tejidos blandos de la rodilla; de esta manera podrá determinar si la cirugía de reemplazo es la mejor opción.

¿En qué consiste la artroplastia de rodilla?

Una vez que se han seguido los lineamientos previos a la cirugía, el paciente ingresa a quirófano y recibe anestesia. El cirujano ortopédico apartará la rótula para quitar el cartílago y hueso dañado; y colocará los implantes de metal y plástico que permitirán recuperar la alineación y función de la rodilla. Por lo general, este proceso lleva entre 1 y 2 horas.

Una vez dados de alta, la mayoría de los pacientes comienzan una serie de ejercicios de fisioterapia para fortalecer pierna y recuperar movimiento de manera gradual. En algunos casos, se aconseja el uso de soportes de rodilla o de la máquina de movilización pasiva continua.

Posibles riesgos

Al igual que cualquier cirugía, involucra algunos riesgos para el paciente, como coágulos sanguíneos en las piernas o los pulmones, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular o una lesión de los nervios.  Si se encuentra algún tipo de infección, puede realizarse otra cirugía para remover las prótesis y colocarla de nuevo una vez que la infección se controle.

¿Cuáles son los resultados?

El reemplazo de rodilla es una herramienta que permite mejorar la calidad de vida de la mayoría de los pacientes que recurren a ella, despidiendo el dolor y mejorando la movilidad por hasta casi 15 años.

La prótesis permite realizar actividades y deportes suaves como natación, yoga, golf o ciclismo. En algunos casos, la articulación artificial puede desgastarse por el uso, la posibilidad de fallo es mayor si se ejerce presión sobre ella con actividades de alto impacto o peso excesivo como atletismo, tenis o saltos.

Es importante recordar que existen muchas alternativas frente a las lesiones articulares para mejorar y regresar a un estilo activo. En caso de sufrir dolor o incapacidad, es necesario acudir al médico quien podrá valorar el caso y encontrar la opción adecuada para cada paciente.

Te invitamos a  consular nuestro directorio y solicitar una cita con nuestros traumatólogos, atiéndete, no lo dejes pasar.

Consulte a su médico. Los artículos del blog «Salud de Hierro» no constituyen orientación médica ni deben ser utilizados con fines diagnósticos o terapéuticos.

REFERENCIAS

Leave a Reply