
El sarampión es una infección viral que afecta principalmente el sistema respiratorio y se disemina a través de gotitas en el aire cuando una persona infectada tose o estornuda. El virus puede permanecer activo y contagioso en el ambiente durante varias horas, lo que facilita su transmisión entre personas no vacunadas.
Signos y síntomas del sarampión
Los síntomas del sarampión suelen aparecer entre 7 y 14 días después de la exposición al virus e incluyen:
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Fiebre alta persistente.
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Tos seca, dolor de garganta y secreción nasal.
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Conjuntivitis (ojos rojos e irritados).
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Erupción cutánea característica, que comienza en la cara y se extiende al resto del cuerpo.
Los primeros signos suelen parecerse a un resfriado común, lo que puede dificultar la detección temprana sin diagnóstico médico.
Virus de rápida propagación
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que se conocen. Una persona infectada puede transmitir el virus a hasta 90% de las personas no inmunizadas con las que tenga contacto cercano. Esto ocurre antes de que aparezca la erupción, incluso cuando los síntomas iniciales son leves.
¿Quiénes están en mayor riesgo?
Las personas con mayor riesgo de complicaciones incluyen:
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Niños pequeños, especialmente menores de 5 años.
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Adultos mayores.
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Personas con sistemas inmunológicos debilitados.
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Embarazadas, debido al riesgo para el feto.
Complicaciones del sarampión
Aunque muchos casos se resuelven con cuidados de apoyo, el sarampión puede desencadenar complicaciones serias, como:
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Otitis media (infección del oído).
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Neumonía (infección pulmonar).
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Encefalitis (inflamación del cerebro).
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Daño permanente al sistema nervioso o la vista.
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Muerte, en casos severos o sin atención adecuada.
Prevención del sarampión
La vacunación es la medida de prevención más efectiva. La vacuna contra el sarampión forma parte de los esquemas rutinarios de vacunación infantil y se administra generalmente en combinación con las vacunas contra paperas y rubéola (vacuna triple viral).
Otras medidas de prevención incluyen:
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Mantenerse al día con el esquema de vacunación recomendado.
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Evitar espacios cerrados con personas enfermas.
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Practicar higiene de manos frecuente.
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Consultar al médico ante signos tempranos de infección.
Importancia de la vacunación y la salud comunitaria
La protección contra el sarampión no solo beneficia a la persona vacunada, sino a toda la comunidad. Cuando una alta proporción de la población está inmunizada, se reduce significativamente la circulación del virus, protegiendo especialmente a quienes no pueden recibir vacunas por razones médicas.
Si no cuentas con tu esquema completo o no lo recuerdas, acércate a tu centro de salud más cercano y vacúnate.
REFERENCIAS
Mayo Clinic. (s.f.). Measles (Sarampión): Symptoms & causes. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/measles/symptoms-causes/syc-20374857
Gobierno de México – ISSSTE. (s.f.). Sarampión: La prevención es la mejor recomendación. https://www.gob.mx/issste/articulos/sarampion-la-prevencion-es-la-mejor-recomendacion?idiom=es
MedlinePlus. (s.f.). Measles. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001569.htm

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