
Las caídas son uno de los principales problemas de salud en las personas adultas mayores y pueden ocasionar lesiones que afectan su movilidad e independencia. Entre las consecuencias más importantes se encuentra la fractura de cadera, una lesión que requiere atención médica oportuna.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, aproximadamente 28% de las personas mayores de 65 años han sufrido una caída. Prevenirlas y conocer sus factores de riesgo puede ayudar a reducir complicaciones y favorecer un envejecimiento saludable.
¿Qué es una fractura de cadera?
La fractura de cadera ocurre cuando se rompe el fémur cerca de la articulación que lo conecta con la pelvis. En los adultos mayores, suele estar relacionada con una caída y con el debilitamiento de los huesos causado por la osteoporosis.
Con el envejecimiento también pueden presentarse pérdida de fuerza muscular, alteraciones del equilibrio o problemas de visión, factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir una caída y, posteriormente, una fractura.
Síntomas de una fractura de cadera
Después de una caída, es importante prestar atención a algunos signos que pueden indicar una fractura de cadera en adultos mayores, entre ellos:
- Dolor intenso en la cadera o la ingle.
- Dificultad o imposibilidad para caminar.
- Incapacidad para apoyar el peso sobre la pierna afectada.
- Inflamación o moretones alrededor de la cadera.
- Dificultad para mover la pierna.
En algunos casos, la pierna puede parecer más corta o presentar una posición anormal.
Si después de una caída existe dolor intenso o dificultad para ponerse de pie o caminar, es importante buscar atención médica y evitar intentar levantar o movilizar a la persona por cuenta propia.
¿Por qué aumenta el riesgo con la edad?
El envejecimiento puede generar cambios que incrementan la posibilidad de sufrir caídas y fracturas. Algunos de los principales factores son:
Osteoporosis. La disminución de la densidad ósea puede hacer que los huesos sean más frágiles y susceptibles a fracturarse.
Pérdida de fuerza y equilibrio. La disminución de la masa muscular puede afectar la estabilidad y movilidad.
Problemas de visión. Las alteraciones visuales pueden dificultar la identificación de obstáculos.
Algunos medicamentos. Determinados tratamientos pueden provocar mareos o somnolencia y aumentar el riesgo de caídas.
Obstáculos en el hogar. Tapetes sueltos, superficies resbalosas, poca iluminación o cables en zonas de paso pueden favorecer accidentes.
¿Cómo prevenir una fractura de cadera?
Aunque no todas las caídas pueden evitarse, existen medidas que ayudan a disminuir el riesgo.
Mantenerse activo
La actividad física ayuda a conservar la fuerza muscular, el equilibrio y la movilidad. Los ejercicios deben adaptarse a las condiciones de cada paciente y pueden incluir actividades de fortalecimiento, equilibrio, flexibilidad y ejercicios aeróbicos.
Cuidar la salud de los huesos
La osteoporosis es uno de los principales factores relacionados con las fracturas en adultos mayores. Una alimentación equilibrada y un consumo adecuado de calcio y vitamina D contribuyen al mantenimiento de la salud ósea.
Además, un profesional de la salud puede determinar si es necesario realizar estudios para evaluar la densidad de los huesos.
Adaptar los espacios
Mantener las áreas de circulación libres de obstáculos, mejorar la iluminación, evitar tapetes que puedan deslizarse y utilizar elementos de apoyo cuando sean necesarios son algunas medidas que pueden ayudar a prevenir caídas.
Revisar medicamentos y visión
Las revisiones médicas periódicas permiten identificar medicamentos que puedan aumentar el riesgo de caídas y evaluar problemas de visión que requieran atención.
¿Cuándo acudir al médico?
Una caída en un adulto mayor no debe ignorarse, especialmente si existe dolor, dificultad para caminar o incapacidad para apoyar la pierna.
La fractura de cadera requiere atención médica oportuna, ya que puede afectar la movilidad y favorecer complicaciones relacionadas con la inmovilidad. El tratamiento dependerá del tipo de fractura y de las condiciones generales de cada paciente y, en muchos casos, puede requerir cirugía y posteriormente rehabilitación.
Prevenir también es cuidar la independencia
Una fractura de cadera puede tener un impacto importante en la movilidad y calidad de vida de un adulto mayor. Por ello, mantener la actividad física, cuidar la salud de los huesos, revisar periódicamente la visión y los medicamentos y adaptar el hogar son acciones que pueden ayudar a reducir el riesgo.
Ante una caída acompañada de dolor intenso o dificultad para caminar, buscar atención médica de manera oportuna puede marcar una diferencia en la recuperación.
Este contenido tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Si necesitas orientación médica, puedes consultar nuestro directorio médico para encontrar especialistas que puedan valorar tu caso.
Referencias
- Secretaría de Salud. Caídas, principal problema de salud en personas adultas mayores.
https://www.gob.mx/salud/prensa/184-caidas-principal-problema-de-salud-en-personas-adultas-mayores - Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Fractura de cadera.
https://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/fractura-cadera - Mayo Clinic. Fractura de cadera: síntomas y causas.
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/hip-fracture/symptoms-causes/syc-20373468 - National Center for Biotechnology Information (NCBI). Hip Fracture.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK95301/

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